Lenguajes corporificados: el caso del Quechua y otras lenguas que mueven el cuerpo
Lenguajes corporificados: el caso del Quechua y otras lenguas que mueven el cuerpo
Cuando hablar no es solo pensar — es sentir, moverse y existir en el territorio
Durante mucho tiempo, la ciencia occidental trató el lenguaje principalmente como un sistema mental: una estructura simbólica utilizada por el cerebro para representar ideas.
Sin embargo, en las últimas décadas, la lingüística cognitiva, la antropología y la neurociencia han mostrado algo más profundo:
hablar también involucra al cuerpo.
Las palabras no solo describen el mundo.
También organizan movimientos, percepciones, emociones y relaciones sociales.
Esta perspectiva forma parte de un campo conocido como cognición corporificada (embodied cognition).
Algunos de los ejemplos más interesantes de este fenómeno aparecen en lenguas indígenas de las Américas.
Lenguaje y cuerpo
Cuando los seres humanos hablan, no activan únicamente sistemas simbólicos abstractos.
El procesamiento del lenguaje también involucra redes neuronales relacionadas con:
movimiento
percepción sensorial
emoción
memoria corporal
Diversos estudios en neurociencia han demostrado que las palabras relacionadas con acciones o sensaciones activan áreas motoras y sensoriales del cerebro.
Esto sugiere que el lenguaje no es puramente simbólico.
Está parcialmente anclado en la experiencia corporal.
En muchas culturas, esta conexión entre lenguaje y cuerpo es aún más explícita.
El caso del Quechua
El Quechua, una familia de lenguas hablada por millones de personas en la región andina, ofrece un caso interesante desde el punto de vista cognitivo.
En muchas variedades del Quechua, la estructura de la oración requiere que el hablante indique cómo obtuvo la información que está comunicando.
El hablante debe señalar si la información fue:
vista directamente
escuchada de otra persona
inferida a partir de evidencias
Este sistema lingüístico se conoce como evidencialidad.
La evidencialidad obliga al hablante a reconocer constantemente la fuente del conocimiento.
Desde una perspectiva cognitiva, esto crea una relación directa entre lenguaje, percepción y responsabilidad epistémica.
Hablar implica reconocer cómo la experiencia corporal permitió acceder a la información.
El lenguaje como práctica corporal
En muchas culturas indígenas, el lenguaje no es solo comunicación verbal.
Está profundamente integrado con:
gestos
ritmo
postura corporal
percepción del entorno
interacción colectiva
En este sentido, hablar puede implicar movimiento y orientación espacial.
Algunas expresiones dependen del conocimiento ecológico, de las relaciones espaciales y de la percepción del territorio.
El lenguaje se convierte así en parte de un sistema más amplio que conecta cuerpo, comunidad y territorio.
Cuerpo-territorio
Muchas tradiciones filosóficas indígenas describen al ser humano como inseparable de su entorno.
En lugar de concebir el cuerpo como una entidad aislada, estas perspectivas lo entienden como parte de una red relacional ecológica.
Esta idea ha sido desarrollada por varios pensadores indígenas contemporáneos bajo el concepto de cuerpo-territorio.
En este marco, el lenguaje no es solo representación simbólica.
Es una actividad relacional situada en el territorio y en la comunidad.
Hablar implica situarse dentro de una red viva de relaciones.
Lenguaje y reorganización cognitiva
Comprender el lenguaje como fenómeno corporificado tiene implicaciones importantes para la neurociencia.
Si el lenguaje activa sistemas sensoriales y motores, entonces las palabras pueden influir en:
postura corporal
atención
regulación emocional
percepción del entorno
Las narrativas lingüísticas pueden reorganizar no solo el pensamiento, sino también los estados fisiológicos del organismo.
Esta idea se conecta con varios temas discutidos en los blogs anteriores de esta serie, como:
repetición semántica
actualización de creencias (belief updating)
regulación interoceptiva
los estados cognitivos Zona 1, Zona 2 y Zona 3
El lenguaje puede abrir espacio para la reorganización crítica — o reforzar interpretaciones rígidas.
Implicaciones para la neurociencia
Los lenguajes corporificados abren preguntas importantes para la investigación científica.
Por ejemplo:
¿Las lenguas con sistemas fuertes de evidencialidad modifican los patrones de atención y memoria?
¿Las diferentes estructuras lingüísticas modulan las respuestas N400 o P600 durante la comprensión?
¿Las prácticas lingüísticas colectivas aumentan la sincronización neural entre participantes?
¿Los lenguajes profundamente ligados al territorio influyen en la conciencia interoceptiva?
Responder estas preguntas podría ampliar nuestra comprensión de cómo el lenguaje interactúa con el cuerpo en la formación de la cognición.
Hacia una ciencia más plural
Durante siglos, el estudio científico del lenguaje se centró principalmente en lenguas europeas.
Sin embargo, el mundo contiene miles de lenguas, cada una organizando la experiencia humana de maneras distintas.
Las lenguas indígenas de América, África y Asia pueden aportar perspectivas únicas sobre:
percepción
cognición
memoria
relación entre cuerpo y ambiente
Incorporar estas perspectivas no debilita el rigor científico.
Al contrario, amplía el campo de investigación.
Una reflexión final
Tal vez hablar no sea solo una forma de expresar pensamientos.
Tal vez hablar sea también una forma de mover el cuerpo dentro del mundo.
Si esto es así, estudiar el lenguaje significa algo más que estudiar palabras.
Significa estudiar cómo los seres humanos sienten, habitan y organizan la realidad a través del lenguaje.
Referencias (posteriores a 2021)
Guimarães, D. S. (2023). Indigenous Psychology as a General Science for Escaping the Snares of Psychological Methodolatry.
Contribución: propone integrar epistemologías indígenas y procesos culturales corporificados en la ciencia psicológica.
Baniwa, G. (2023). História Indígena no Brasil Independente.
Contribución: analiza sistemas de conocimiento indígenas y su relación con territorio, identidad y memoria colectiva.
Benites, S. (2022–2024). Investigaciones sobre cosmología Guaraní y conocimiento territorial.
Contribución: explora la relación entre lenguaje, territorio y experiencia vivida en epistemologías indígenas.
Monaco, E., et al. (2023). Embodiment of action-related language in the native and a foreign language: an fMRI study. Brain and Language.
Contribución: demuestra que el lenguaje activa sistemas sensoriomotores asociados con la acción corporal.
Candia-Rivera, D. (2022). Brain–heart interactions in the neurobiology of consciousness. Trends in Cognitive Sciences.
Contribución: muestra cómo señales fisiológicas corporales interactúan con procesos cognitivos y emocionales.
Santamaría-García, H., et al. (2024). Allostatic interoceptive overload across psychiatric and neurological disorders. Neuroscience & Biobehavioral Reviews.
Contribución: explica cómo los sistemas fisiológicos corporales influyen en la cognición y la interpretación emocional.